29 dic. 2010

Silencio sepulcral

oscar martínez

Silencio sepulcral, y nunca mejor dicho, es lo que cualquier ciudadano normal puede percibir si hace una simple búsqueda en la edición digital de El País con el objetivo de encontrar alguna refencia -por breve que ésta sea- a las fosas comunes recientemente halladas en Colombia. No hallará ninguna, al menos hasta hoy miércoles, 29 de diciembre de 2010.

Y esto es -por desgracia- algo muy habitual cuando se trata de Colombia. Los medios de comunicación españoles se hacen eco con notable celeridad de cualquier noticia relacionada con la violencia en Colombia, siempre y cuando ésta provenga -o sea atribuida a- la guerrilla. Cuando la violencia proviene del ejército -o de los paramilitares, tanto da- la cosa cambia de manera espectacular.

El 27 de diciembre pasado se anunció al mundo el hallazgo en Colombia por parte de la Fiscalía General de 1.500 cadáveres enterrados en fosas comunes, en la región del Meta, el mismo lugar donde se encontraron otros 2.000 cuerpos en diciembre de 2009, en la fosa llamada “La Macarena” (ver foto), la mayor fosa común encontrada hasta ahora en América Latina. Se trata una vez más de “falsos positivos”, es decir, hombres y mujeres asesinados por el ejército, a los que el gobierno colombiano identifica como miembros de la guerrilla “muertos en combate”, lo cual es a todas luces falso.

Las declaraciones de Ramiro Orejuela, abogado defensor de los derechos humanos, son elocuentes:

... los defensores de los derechos humanos somos perseguidos, víctimas de amenazas, de asesinatos, de encarcelamientos… algunos compañeros nuestros hoy en día están presos con falsas acusaciones del ejército de gente que trabaja bajo sueldo del gobierno (...) La tragedia humanitaria de Colombia es enorme: esta situación de desplazamiento de millones de personas viene produciéndose desde hace varios años, los asesinatos de miles de personas por parte del ejército y por bandas paramilitares que trabajan en compañía del ejército y con apoyo y defensa por parte del ejército a los asesinos paramilitares viene desde hace decenios, la tragedia viene básicamente por parte del ejército colombiano".”

Es un escándalo, una indecencia, que una noticia tan importante como ésta -y otras muchas como ésta- no tenga cabida en un medio de comunicación que presume de independencia y rigor como hace El País. Y es que el sesgo informativo es terrible, sobre todo si tenemos en cuenta que este diario no sólo oculta los crímenes cometidos por el estado colombiano, sino que aprovecha cualquier noticia sobre ese país para redirigir sus puyas contra el gobierno venezolano de Hugo Chávez, como si éste tuviera algo que ver con lo que sucede en Colombia. Para comprobarlo nada mejor que leer los titulares de algunas de las noticias que ha publicado El País estos días sobre Colombia (juzguen ustedes mismos):

Viaje a la patria chica de García Márquez. Se inaugura en Colombia la 'Ruta de Macondo', un recorrido por la tierra natal del Nobel de Literatura

"Desmovilícese, en Navidad todo es posible". El Ministerio de Defensa colombiano llama al abandono de las armas con árboles de Navidad y pancartas - 2.435 guerrilleros dejaron las FARC en 2010

Santos dejó plantado a EE UU para reconciliarse con Chávez. El presidente colombiano congeló el acuerdo de defensa con Washington que había impulsado como ministro

Cable de la Embajada de EE UU sobre la preocupación de los colombianos ante una eventual agresión de Caracas. Varios altos funcionarios señalan que Chávez podría intentar desviar la atención de sus problemas internos con una agresión a Colombia

Mueren cinco soldados colombianos en un campo minado por las FARC. Otro militar y un jefe de la guerrilla fallecen en enfrentamientos en la frontera con Venezuela

Uribe advirtió que Chávez era una amenaza similar a Hitler. La Iglesia critica la "debilidad" de los europeos ante el presidente venezolano - EE UU cree que el líder bolivariano está rodeado de ineptos que siempre le dan la razón

En fin, ¿para qué seguir?

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